Existe un día curioso dentro del folklore mundial llamado Día de los enamorados y en otros países como Día del amor y la amistad, una celebración que hizo pasar la historia de San Valentín a segundo término. Esperado por muchos y odiado por pocos, en México el 14 de Febrero se ha convertido en una fecha donde los enamorados compran compulsivamente regalos que a la larga terminan en una oscura caja bajo la cama. Y es que tal parece ahora la celebración consiste en ver quien lleva o a quien le regalan el mejor obsequio; justo ahora imagino a más de uno que le hubiera gustado recibir aquel arreglo floral o esa caja de chocolates que le dieron a un conocido, para la envidia de muchos aunque se opine lo contrario.

En las semanas cercanas al día cero, a través de los medios de comunicación se planifica una estratégica bombardeada psicológica de anuncios publicitarios, propaganda y esas tentadoras ofertas de descuento en las tiendas departamentales que finalmente terminan por convencer a sus futuros clientes.

Aunque esta tradición tiene un poco más de antigüedad y es mayoritariamente preferida por el sexo femenino, se suma a la larga lista de celebraciones sin fundamentos como El día del niño, El día de la familia, El día del abuelo y un largo etcétera (solo faltaría el día del hijo o el día del miedo).

Un lado oscuro del 14 de febrero es la desconsideración de las parejas, generalmente pubertos y adolescentes sin educación sexual, que disparan la tasa de natalidad con los célebres embarazos no deseados; aprovechando las diversas promociones especiales que ofrecen los hoteles que por estos días se frotan las manos por los altos ingresos del mismo consumismo. También esta fecha es la excusa perfecta de toda la bola de lammers que pululan en la red para el envío masivo de exploits con el propósito de obtener contraseñas de cuentas de correo electrónico, algunos fakes de postales de gusanito.com son de las más usadas.

Una de las cosas más patéticas en estas fechas es el mentado intercambio de regalos, generalmente en la escuela y/o en el trabajo, el cual consiste en comprar un obsequio para una persona que muchas veces no conocemos y que de igual forma los regalos comprados por cada uno de los que participan no rondan por los mismos precios.

Una persona promedio puede contar con la mano a sus mejores amigos, así que lo más sano sería que comprar algo que valga la pena para ellos, a los cuales conocemos perfectamente, y evitarnos de esos liosos intercambios hasta cierto punto ridículos.

La escencia de estas fechas está en convivir con tu pareja, amigos y familia, porque ellos también generalmente son tus amigos; y evitar caer en el consumismo de casi todas las fechas importantes, recuerda que se trata de regalar afecto y no comprarlo; vale más un abrazo o un te quiero, que un ramo de rosas, unos chocolates o cualquier cosa material. No hay que derrochar el dinero que muchas veces necesitaremos en un futuro no muy lejano.

PD: Las tarjetas virtuales no cuentan como regalo.