En la vida del ser humano, realmente son pocos los momentos llenos de magia y encanto los cuales te otorgan el derecho de presumirlos a lo largo de nuestras vidas; cuando a veces le perdemos el sabor a nuestra existencia y no encontramos el rumbo ni el sentido común, esos breves instantes siempre son dignos de recordar y casi siempre terminan arrebatándonos una sonrisa, un suspiro, una lágrima, qué se yo!

Soy como muchos, las metas que me trazo a lo largo de mi vida, las hago cada día con cada tristeza, cada alegría, cada rayo de sol, cada gota de lluvia, cada tropiezo y cada levantar, aunque cada fin de año siempre me pongo un reto, el cual define a lo largo de los meses si mi año resultó ser bueno, regular o malo. Este año tal parece que de nuevo no cumpliré mi objetivo -me reservo a decir qué- pero sin embargo, este 2009 me ha traído muchísimas cosas positivas y más momentos especiales que años anteriores juntos.

Conocer a una persona muy especial, volverme a enamorar, mi próxima titulación, son momentos que llevaré siempre guardados durante toda mi vida -hasta el fin-, pero nada se compara con la llegada de un nuevo ser a tu vida. El pasado 15 de Octubre mi hermana dió a luz a un nuevo integrante de la familia: mi sobrino, Dustin. Y así el caprichoso destino me ha dado un nuevo motivo para no alejarme de mi hermosa tierra, de mis raíces, con un regalo tan maravilloso como lo es él. Provoca en mí esa ternura indescriptible que jamás había sentido antes. Verlo feliz, llorar, provoca en mí una enorme satisfacción e infinito agradecimiento a ese algo que no sé exactamente que sea. El gusanito le ha dado un nuevo giro a mi vida, con esa alegría que quiero compartir ahora mismo con todos ustedes.

Infinitas gracias por la espera, la ausencia fue larga ;-)